Originalmente la Route 66 discurría desde Chicago (Illinois), través Misuri, Kansas,Oklahoma, Texas, Nuevo México, Arizona y California, hasta finalizar en Los Ángeles con un recorrido total de 3.939 km. Nosotros, como no, la empezamos desde el final, en el Pier de Santa Mónica. Allí, cerca de las atracciones del muelle encontramos la señal del final de la ruta. Si quieres saber lo que hicimos allí pincha este enlace.

Se nos hizo de noche paseando por el muelle y regresamos al hotel para descansar, ya que, unas horas mas tarde tendríamos que estar en marcha por la Route 66.

 

Una vez puestos en la carretera nos costó un poco salir de Los Angeles debido al denso trafico que había. Al rato llegamos a nuestro primer destino, era hora de comer un tentempié y paramos en el Peggy Sue’s 50’s Diner.

Parada obligada en éste típico restaurante de los años 50. Aunque solo sea por respirar el ambiente de los Blue Brothers merece la pena acercarse a probar este rincón. Comer algo y disfrutar de las figuras y estrellas de aquellos tiempos es hermoso, eso sí no dejes de sacarte fotos con Marilyn o con Elvis en tamaño real.

Sobretodo no dejar de pedir sus sabrosos aros de cebolla y esos batidos deliciosos. Eso si, pedir uno para los dos, ya que te llenan el vaso y el resto te lo dan en el recipiente donde lo crean

Con el estomago lleno emprendimos la marcha. La verdad que es una gozada y una distracción, todos los camiones que vas viendo por la carretera. Allí todos los camiones son de morro, no como en España que la mayoría son planos. En EEUU cada uno es una obra de arte, los visten de tal manera que dan ganas de comprase uno.

Era la hora de comer y llegamos al siguiente punto marcado en rojo de nuestra ruta, Mr D’z Route 66 Diner en Kingman, Arizona. Inspirado en la cocina familiar cotidiana de la época de los 50, te sientes como en casa mientras disfrutas de una buena comida en un comedor informal y relajado . Con decoración de la época incluyendo la “Jukebox“.

Es allí, donde calló la primera hamburguesa del viaje con sus deliciosas patatas fritas y su gran vaso de Coca cola, todo riquísimo.

Lo mejor de comer allí, es que justo al lado del dinner, estaba situada la Locomotora Santa Fé, presentada a la Ciudad de Kingman como monumento histórico en 1957 por la Santa Fe Railway Company, esta locomotora a carbón fue construida en 1928 por Baldwin Locomotive Works. En 1941, fue reconstruida y convertida para funcionar con combustible de aceite. Un furgón de cola colorido se añadió en 1987. Pudimos subir a la locomotora y pudimos comprobar las dimensiones de esa bestia gigante.

A partir de aquí nos desviamos por la antigua carretera de la Route 66, menos conservada y con menos transito. Creíamos que íbamos a llegar tarde a nuestro siguiente punto pero llegamos antes de que cerrara. Hackberry General Store es un museo de la vieja ruta. No se vende gasolina pero las bombas de reposar se ven fuera. Esta tienda vende souvenirs de la Route 66. Puedes encontrar desde imanes hasta ropa y artículos lo mas variopinto relacionado con la ruta.

Cuando entras, sorprende todo el techo llena de matriculas de un montón de países. Luego también tiene una antigua barra americana con sus asientos acoplados de la época. Al final de la tienda esta la zona de ropa con multitud de sombreros del oeste a elegir. En una esquina acogedora donde se sitúa una vieja estufa hay colocado un mapamundi donde los visitantes van dejando sus alfileres de donde vienen y rodeando el mapa hay pegados cientos de billetes de diferentes países.

Por los alrededores de la tienda también es un museo del tiempo, retrocedes años atrás para poder ver coches antiguos, el coche del sheriff, miles de carteles de marcas famosas oxidadas por el tiempo,…. una verdadera delicia visual, eso sí, muy mal conservado, de ahí deriva lo simple de la escena.

Empezaba a llover y tuvimos que salir de allí hacia el nuevo punto de visita. Ya todo el camino no dejo de llover hasta que llegamos al pueblo que teníamos previsto visitar donde con un poco de suerte pudimos verlo sin mojarnos mucho. Seligman es, posiblemente, la parada de la Route 66 más famosa o, por lo menos, la que ha sabido explotar como ninguna otra su condición de destino road-tripero. Los negocios de su calle principal siguen exactamente igual que en los años 40 y 50, y todos, saben que en el merchandising está la clave. Los coches los tienen ambientados como la película Cars de Disney. Nosotros aprovechamos que casi no había turistas para entrar en algunas tiendas y comprarnos nuestros sombreros de vaquero.

Ya se hacia de noche y partimos hacia nuestro hotel de descanso en Flagstaff, una vez instalados, paseamos por el pueblo, unas calles repletas de tiendas de souvenirs y restaurantes ambientadas con música country que nos amenizo la cena y la instancia.

 

Consejos e información práctica

  • Para dormir os dejamos los dos hoteles donde estuvimos:

LAX SUITES  (11838 Aviation Boulevard, Inglewood) Hotel bastante barato que utilizamos ya que estaba cerca del aeropuerto y desde allí partíamos de ruta sin intención de visitar Los Ángeles. Cumple su cometido.

HOWARD JOHNSON EXPRESS INN (511 Grand Canyon Boulevard, Williams) Hotel de buena calidad-precio que utilizamos antes de partir al Grand Canyon. Buen hotel, confortable y cerca de zonas donde salir y comer.

  • Para comer recomendamos encarecidamente estos dos restaurantes:

Peggy Sue’s 50’s Diner (35654 W Yermo Rd, Yermo)  Una parada recomendable en el camino. La ambientación es de época (50`s), incluso las camareras tienen vestuario acorde.

Mr D’z Route 66 Diner (105 E Andy DevineKingman) Lugar que no debes pasar por alto en la “Route 66”. Tipico Diner de los años 50, con decoración de la época con su Jukebox incluida.

  • Os dejamos con un pequeño vídeo, de nuestro canal de Youtube ( podéis suscribiros gratis siguiendo el enlace).

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