Desenzano es una ciudad pequeña en la orilla sur del Lago de Garda en el norte de Italia. La ciudad es una excelente posición geográfica desde donde se puede admirar el lago más grande de Italia en toda su grandiosidad.

Teníamos nuestro cuartel general en la Residence S. Rocco. Un sitio muy agradable con una gran piscina que aprovechábamos al final de cada jornada y ademas, muy próximo al lago Di Garda.

No era de extrañar que este lago embelesara a la aristocracia, artistas y escritores. Tiene un microclima suave que se convierte en un huertojardín, aquí crecen cultivos meridionales como la vid, el limonero, la palmera y el laurel. Así no es de extrañar que desde la época romana hasta el S XIX, la aristocracia haya construido sus mansiones al borde de esta laguna lombarda.

La verdad es que era el pueblo menos turístico, pero coincidió nuestra visita, con el día que hacían un gran mercado de antigüedades. Aprovechamos para hacer unas compras que nos quedaban. Después, como cada día, tocaba un poco de paseo y seguir comprobando que buenos eran los helados italianos, uhhmmmm!!.

Hay que decir, que estos pueblos alrededor del lago eran bastantes parecidos, donde resaltaban su paseo marítimo a la orilla del lago y su paseo mas comercial, por su interior, lleno de restaurantes y tiendas comerciales. Esta localidad representa la capital del lago y su municipio mas poblado.

Paseo maritimo

Recorrimos las callejuelas del centro histórico y pudimos  visitar las iglesia de Santa María Magdalena (SXVI) con una hermosa fachada barroca. Allí pudimos encontrar la Última Cena de Tiépolo. La entrada no nos costó nada (Gratis).

Desenzano es uno de los destinos vacacionales más queridos, ya que ofrece playas turísticas con bares, tiendas y restaurantes abiertos incluso por la noche. Nuestra visita continuó por la Via Castello a la pequeña fortaleza de la ciudad, el Castello medieval con sus torres almenadas, ubicado justo en el centro de la ciudad, donde muchas veces se realizan conciertos al aire libre.


Al final, nos faltó visitar la Villa Romana y el Museo Arqueológico. La peque se había dormido y se nos hizo tarde, así que, aquí acabo nuestra visita a esta bella ciudad.

Localización